Eutonía

Eutonía quiere decir tono equilibrado. Es una actividad que facilita el conocimiento de cada uno en el momento que cada persona puede hacerlo. Es una búsqueda, un camino que se va haciendo al andar. Es una disciplina que promueve la independencia.

Qué es la Eutonía

Gerda Alexander creó la Eutonía en base a su propia experiencia, a una experiencia vivencial. Luego la trasladó a distintas instituciones y a clases a alumnos particulares. La palabra Eutonía fue creada para manifestar la idea de una tonicidad armoniosamente equilibrada, en adaptación constante y ajustada al estado o a la actividad del momento.

Eutonía quiere decir tono equilibrado. Es una disciplina que promueve la independencia, no es una técnica que se “dominará” sino un proceso que se renueva constantemente. Lo interesante de la Eutonía es que cada uno participa de su propio aprendizaje. El aprendizaje se realiza acompañado de un eutonista. En este aprendizaje, el eutonista no muestra, no indica qué hay que sentir sino que facilita el conocimiento de cada uno en el momento en que cada persona puede hacerlo. Es una búsqueda, un camino que se va haciendo al andar y en el que cada alumno va haciendo su propio camino. No hay niveles. Es importante que cada uno pueda llegar a hacer contacto consigo mismo, que pueda darse cuenta de cómo se encuentra, qué es lo que percibe de sí en ese momento. Se puede decir que el eutonista acompaña al alumno en la profundización del conocimiento.

La esencia de la Eutonía es hacer contacto, estar en contacto. Cuando uno tiene conciencia de lo que sucede, se puede ir modificando el tono psicofísico. Tener conciencia de lo que se hace y cómo se hace, es no hacer los trabajos mecánicamente sino llevar la atención a cómo está cada uno, a determinadas zonas, utilizando las cualidades de la conciencia que son: atención, intención, dirección y precisión. El aprendizaje es de cada uno, es un proceso personal; no existen escalones que hay que subir, sino que se aprende a profundizar la percepción.

La capacidad de ir cambiando el tono según la necesidad se va adquiriendo con el conocimiento de la Eutonía. No se trata pues, según Gerda Alexander, de establecer en el sistema muscular un tono determinado considerado como normal, sino de devolver la flexibilidad perdida por efecto de fijaciones producidas en la infancia.

Desde 1986 trabajo con disciplinas corporales que consideran al ser humano en su integridad, y veo que las personas se acercan a hacer determinadas actividades por el dolor que padecen. Acercarme a la Eutonía me posibilitó poder acercarme al conocimiento del cuerpo utilizando sus principios.

Dolor y Eutonía

La Eutonía es una disciplina con la que se puede aprender a transitar el dolor. El dolor tiene distintos orígenes, así como todas las personas tienen distinta relación con su dolor. Cada persona puede aprender qué hacer con los dolores que padece. En algunas situaciones son dolores producidos por contracturas que no saben de dónde vienen; a veces pueden llegar a darse cuenta. Sucede que a veces se dan cuenta de que están viviendo una época de mucha angustia, o que hicieron un cambio de muebles en la casa, con gran esfuerzo. Otras… este dolor sigue o se va mitigando y no se encuentra la razón.

Las personas pueden aprender a contactarse con el dolor de forma distinta a como lo hacen habitualmente. Para algunos será importante aprender a no enojarse con ese dolor; para otros (o para todos) aprender que el cuerpo no se siente sólo cuando hay dolor sino que hay otras maneras de conectarse con el mismo. La experiencia me demostró que cuando la gente se enoja con su dolor, éste se queda más tiempo, como si el enojo ayudara a no soltarlo. Esta relación puede comenzar a modificarse cuando una persona comienza a transitar las clases de Eutonía ya que probablemente se acerque al conocimiento de sí, pudiendo descubrir que el cuerpo es más que un organismo. Así puede dejar de estar enajenado de su cuerpo y darse cuenta de que al percibir, sentir y reconocerse desde la propiocepción tiene la posibilidad de tener conciencia de su cuerpo. Cuando una persona tiene conciencia de lo que sucede, puede ir modificando el tono psicofísico. Puede adquirir conciencia de lo que hace y de cómo se hace.